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PARA SENTIR...
• La rusticidad y el confort de una antigua casona sureña.
• Las texturas nobles y variadas de una sinfonía de elementos ricos en historia como mantas de llama y tazas de Limoge… |
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PARA ESCUCHAR...
• El viento en el bosque al atardecer, el graznido de las bandurrias en el jardín, las voces animadas de los huéspedes con música del mundo que siempre suena en el living. |
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PARA INSPIRARSE...
• Jugar a adivinar que platos prepara Gaby por los sutiles aromas que comienzan a emanar de la cocina al llegar la tarde.
• Clavo de olor, canela y vainilla ambientando una buena lectura y una copa de buen Malbec. |
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PARA ADMIRAR...
• La armonía de objetos y colores en un living iluminado por la luz danzante de las velas.
• El cielo y el lago mirándose en espejo de grises, azules y celestes infinitos. |
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PARA DEGUSTAR...
• Todos los sabores primordiales. Panes crujientes, hierbas de la huerta coronando alguna trucha o cordero, vinos que empapan deliciosas focaccias de aceitunas negras antes de la cena. |
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