 |
PARA SENTIR...
• La rusticidad de sus muros patinados
• La suavidad de las batas después de un momento de relax en el Spa |
 |
 |
 |
PARA ESCUCHAR...
• El oleaje del lago y el canto de las aves que habitan el bosque que rodea la casa |
 |
 |
 |
PARA INSPIRARSE...
• Las notas a frutos rojos o pimienta de un joven Malbec admirando la puesta del sol en la cordillera |
 |
 |
 |
PARA ADMIRAR...
• El bosquecillo de arrayanes en el sendero que lleva a la casa
• Las galerías de pisos calcáreos que remontan a patios antiguos |
 |
 |
 |
PARA DEGUSTAR...
• La nostalgia que provoca la pasta casera amasada en la cocina
• Los scones y panes de brioche a la hora del té acompañanando los mejores blends |
 |
 |